Se trata de la tradicional tarta de queso pero al que le he dado un toque especial utilizando queso mascarpone y de adorno unas fresas caramelizadas. Aquí os dejo la receta y os aseguro que vais a triunfar...

Ingredientes:
Base:
- 200 g de galletas digestive.
- 120 g de mantequilla.Relleno:
- 500 g de queso mascarpone.
- 150 g. de azúcar.
- 30 g. de harina.
- 3 huevos grandes.
- Ralladura de limón.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
Adorno:
- Un puñado de fresas partidas.
- Azúcar glas.
Elaboración:
Lo primero es partir las fresas en dos y dejarlas macerar con el azúcar glas y un par de cucharadas de agua, reservar en el frigorífico. Triturar las galletas hasta conseguir una textura fina. En un bol se mezclan las galletas con la mantequilla derretida hasta formar una masa compacta. Colocarla en un molde hasta obtener una capa de unos 3 cm y reservar en el frigorífico. Para el relleno ponemos un bol el queso, el azúcar y la harina y lo batimos, luego añadimos los huevos, uno a uno, la ralladura del limón y el extracto de vainilla, mezclarlo todo para que los ingredientes queden bien integrados. Verter la masa sobre la base de galletas e introducir en el horno precalentado a 180º unos 30 minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar. Después se colocan las fresas encima de la tarta y se vierte el líquido que han soltado.
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