Sí, las magdalenas se pueden hacer en casa y la receta que os propongo para prepararlas es muy sencilla, sin embargo lo que siempre me ha dado más quebraderos de cabeza a la hora de cocinarlas es el horno: la temperatura y el tiempo. Yo he aprendido a hacerlas con el método "ensayo-error", es decir, que unas veces me han salido estupendas y otras no tan bien porque no han subido demasiado o se han quemado. Pero bueno, hoy he tenido suerte y así es como han salido:
Os paso la receta:
Ingredientes
- 2 huevos.
- 1 taza de azúcar.
- 1 taza de harina.
- 1/2 taza de aceite de oliva.
- 1/2 taza de leche.
- 1/2 sobre de levadura.
- 1 pizca de bicarbonato.
- 1 pizca de sal.
- Ralladura de limón.
- Moldes de magdalenas de papel.
Elaboración
En un bol se separan las yemas de las claras y éstas se baten a punto de nieve con la pizca de sal, se reservan. Se mezclan las yemas con el azúcar, la leche, el aceite y la harina mezclada con la levadura, y la pizca de bicarbonato y la ralladura de limón. Una vez tenemos hecha la masa, sin grumos se vierten las claras y se remueve con cuidado. Se van rellenando los moldes con esta mezcla y se van colocando en una bandeja de horno. No conviene llenarlos mucho porque esta masa crece (yo suelo echar unas dos cucharadas por molde). Introducir en el horno previamente calentado a unos 180º, con calor sólo por arriba para evitar que se queme la base de cada magdalena, dejadlas de 10 a 15 minutos o cuando veáis que han subido y que están doradas.
Como veis la receta es facilísima, el secreto está en el horneado, así que mucha suerte...


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